El PSOE y el Colectivo Musulmán en 1986
En octubre de 1982 e1 PSOE se hizo cargo de un país, España, con las estructuras franquistas prácticamente intactas y en un estado que fue calificado en su época como “La difícil situación heredada” y con el permanente ruido de sables acechando la reciente Democracia. Melilla era entonces un “bunker franquista”, en dónde los melillenses tenían prohibido el acceso a las instalaciones del Casino Militar y de la Sociedad Hípica, que fue construida en los años 40 con la mano de obra de los presos republicanos de Zeluán y en dónde se realizaron inversiones Municipales (un pabellón y una piscina), en donde aún hoy está vedada la entrada a la sociedad melillense.
En esos primeros pasos de Democracia, existía en Melilla un amplio colectivo de personas de origen rifeño, a los que el franquismo sólo les reconocía el valor cuantitativo estadístico. En 1978 una reforma al Código Civil, del entonces diputado de la Unión del Centro Democrático García Margallo, impidió el acceso a la nacionalidad española de los nacidos melillenses de etnia rifeña. Entre 1978 y 1982, no surgió ninguna voz dentro de este Colectivo contra esta medida. Una vez más, la derecha salió de “rositas como suele decirse: de una injusticia social que ella misma había creado.
Entre 1982 y 1985 los Delegados del Gobierno socialistas, Hernández Craqui y Andrés Moreno, atendieron a infinidad de cuestiones, la más importante la del asentamiento definitivo de La Democracia pero no advirtieron el potencial conflictivo de esta situación de injusticia social heredada del franquismo, y agravada por las, medidas de la derecha recién conversa a la democracia.
Es verdad que el conflicto le estalló en las manos delegado socialista Andrés Moreno, pero también es verdad que nadie supo anticiparse, ni advertirlo. Sin embargo, una vez evidenciada la situación de injustica social, .131 PSOE se puso a trabajar en su solución con una doble dirección. La primera medida fue la supresión de “la colonial” Tarjeta de Estadística y la segunda el promulgar un marco legislativo que amparase a este amplio colectivo ciudadano en irregular situación documental, con la afamada Ley de Extranjería. El único e importante error de los socialistas fue no prever “una disposición transitoria” que excluyese al denominado “colectivo musulmán” de la afrenta de ser tratados como “extranjeros” en tierra que era tan suya, como de la de 1os españoles de origen peninsular.
¿Qué hacía la derecha en esa época?
La derecha, representada entonces por Coalición Popular, se opuso a cualquier medida que supusiese la igualdad documental entre melillenses de origen peninsular y rifeño. La derecha melillense se echó a la calle a provocar y promover tumultos frente La Delegación del Gobierno y que incluía guardias nocturnas y cadenas de taxistas haciendo sonar el claxon de modo continuado. Esta actividad montaraz de la derecha provocó que el Delegado inicialmente proclive a las demandas de los rifeños, parara casi en seco el camino emprendido y se decidiera por la aplicación de la Ley de Extranjería, lo que provocó el recrudecimiento reivindicativo del colectivo musulmán. Ese viraje arrastró prácticamente a casi todas las fuerzas progresistas de la ciudad, pero fue inducida y únicamente atribuible a la estrategia de tensión que iniciara Alianza Popular.
Si en algún momento de su historia Melilla estuvo al borde de la fractura social y del conflicto étnico fue en aquel primer semestre de 1986, es más, cuando el Delegado socialista volvió a virar, ya forzado por Madrid, a favor del reconocimiento de los derechos documentales de los rifeños, fue cuando la derecha melillense se lanzó de forma constante a la calle e incluso alentó la insubordinación de mandos policiales contra la Autoridad Gubernativa.
Madrid impuso la “Comisión Mixta entre Administración y musulmanes”, para estudiar el proceso de regulación documental y fue entonces, cuando en el primer trimestre del año, surgió UPM (Unión del Pueblo melillense) que se estrenó como partido político anunciando su “oposición a esta Comisión” e incluso llegó más lejos y denunció en los tribunales de Justicia, la presunta ilegalidad de la misma.
El PSOE emprendió ya en solitario el camino de la regulación documental, elaboró un censo que arrojó la cifra de 17.873 musulmanes, liquidó la Tarjeta de Estadística, la Ley de Extranjería y al final, se decidió por la vía más amplia en cuanto a la concesión de nacionalidades, que triplicó la cifra de Ceuta y resolvió el conflicto más grave de la historia contemporánea de Melilla, algo que le llevó a perder las elecciones generales de 1986 en Melilla para satisfacción y alborozo de toda la derecha melillense.
Pese a los intentos de la derecha de apropiarse de la solución a aquel conflicto, sólo puede decirse, con todos los peros que se quiera, que el PSOE fue el único en solucionar un problema heredado desde los más hondo del franquismo (muchos de los musulmanes eran ex combatientes y descendientes de Los Regulares que ayudaron ganar La Guerra a Franco),y que la derecha neo democrática ni siquiera intentó solucionar en el cuatrienio de 1978 a 1982, o en él peor de los caos, se opuso a solucionar.
La habilidad de la derecha española para aparecer como víctima de situaciones de las que es su causa, sigue siendo inigualable, dejando que otros, a ser posible los adversarios políticos, le solucione los problemas que crea, para luego recoger unos frutos que nunca sembró.
Enrique Delgado / Melilla Hoy / 10 de marzo de 2011

