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Un empleado de Tratagua, evacuado tras presentar unos bajos niveles de azúcar

El servicio 061 de Urgencias tuvo que trasladar ayer, a la clínica privada de Álvaro de Bazán, a uno de los trabajadores de Tratagua –J.A.C.– que se encuentran en huelga de hambre, por tener los niveles de azúcar por debajo de lo aconsejable, aunque éste volvió a su puesto unas horas después y sigue adelante con la movilización.

Ante ello, el secretario general de UGT-Melilla, Ricardo Ruiz, expresó su descontento. “Lo de esta ciudad es ya irritante”, señaló, en referencia a que un empleado de una mutua “decida a qué servicio de urgencias tiene que ir un trabajador tras una llamada de teléfono a un número desconocido pero conocido por todos”. Y es que Ruiz recordó que, con el sistema sanitario público, no es de recibo que “una empresa privada decida si el trabajador tiene que ir a un servicio de Urgencias o a otro”. Si a ello se le “suma” lo que hacen la Inspección de Trabajo, la empresa y la Ciudad Autónoma, “esto es para echar a correr, porque esta ciudad no es todavía Europa, sino que le quedan 40 años”.

El líder sindical apostaba por llevar al trabajador al Hospital Comarcal, donde hay máquinas. “¿O te lo vas a llevar a un dispensario donde hay una jeringuilla?”, preguntó, sarcástico, Ruiz.

Contra la Ciudad Autónoma
El dirigente de UGT aseguró que apuntarán, “de forma directa”, a la Consejería de Medio Ambiente y al presidente de la Ciudad Autónoma, Juan José Imbroda, que “no están haciendo nada”. Con ello, lo que se está consiguiendo es una “presión muy fuerte”, que la gente esté “perdiendo los nervios” y que, aunque no quieren que se “llegue a una desgracia”, esta se pueda producir “si no se toman medidas”, según dijo.

Ruiz continuó acusando a la Ciudad Autónoma, porque “lo que no se puede permitir es que la Administración Local, en un fin de semana como este con los trabajadores en huelga de hambre, se vaya de picos pardos, a jugar al dominó, y no se preocupe absolutamente de nada, ni siquiera mediante una llamada de teléfono”. En relación a este asunto, el líder sindical rememoró el episodio del chapapote, que le recuerda a esta situación porque “en los peores momentos los políticos se van de viaje”. Por ello, insistió el ugetista, responsabilizarán al Ejecutivo local “de cualquier cuestión que les pase a los trabajadores”.

El representante de UGT contrapuso esa dejadez por parte del Gobierno de Imbroda con el interés mostrado por los dirigentes del PSOE, quienes acudieron a visitar a los trabajadores el sábado por la mañana, y de otros “cientos de personas anónimas que se han pasado por allí a saludar”.

Ruiz criticó a la Ciudad por “no dejar otra puerta abierta que la de la protesta, ya que cierran la del diálogo, desgraciadamente”. “No nos gusta esa puerta, pero es la única que nos dejan”, afirmó el líder de UGT en Melilla. Así, Ruiz pidió a los políticos que aborden las “cuestiones sociales y familiares de los trabajadores de la ciudad”, y, en este sentido, criticó que “sólo se acuerdan de ellos 15 días antes de las elecciones”. Pasados esos 15 días, “sólo se preocupan de gestionar el dinero, y eso lo saben hacer muy bien”.

“Ciudad para salir corriendo”
El secretario general de UGT, quien, por el contraro, expresó su “preocupación” por el trabajador, repitió que “algunas veces esta ciudad es para salir corriendo”, desde el momento en que una mutua decide el servicio de Urgencias al que hay que trasladar a los trabajadores afectados. “Por lo que se ve, no está de moda ser trabajador, sino ser un tonto l’haba de medio pelo y medio mando de la empresa”, criticó el dirigente ugetista, quien echó de menos que “la solidaridad que ha existido siempre entre los trabajadores ya no vale”, lo cual “se nota en situaciones como esta”. Por último, Ruiz no descartó la posibilidad de que los trabajadores de Tratagua colocaran el “campamento” a mitad de la noche a las puertas del Palacio de la Asamblea.

José Ramón Ponce / El Faro de Melilla / 07 de abril de 2008


~ por Eder Barandiaran en Abril 7, 2008.

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