Bienvenidos

Como ya hay mucho tipo suelto enamorado de sí mismo dando cátedra y clases magistrales, no creo que haga falta ninguno más. Esta bitácora nace sin más intención que expresar mi humilde opinión sobre los diversos temas que nos atañen en el día a día.

Precisamente se trata de eso, de una opinión, subjetiva, personal y con la que podrán estar de acuerdo u horrorizarse, pero sea acertada o no, es la mía. Aquí no hay trampa ni cartón. Ni se pretende adoctrinar a nadie, ni se trata de poner remedio a una vocación fallida de cura de púlpito y sermones.

Si bien es cierto que la cabeza es redonda para permitir a las ideas cambiar de dirección y que la disputa dialéctica es la única forma de confrontación que acepto, hace mucho tiempo que entendí que nada hay más difícil de erradicar que los prejuicios y que las personas son (somos) seres tan complejos y a la vez tan simples que, en ocasiones, es imposible hacerles entender nada aunque se lo muestres delante de sus ojos.

De ahí que, como decía antes, la única pretensión de este blog es expresarme, como si de una ventana por la que asomarme se tratase, y compartir mis reflexiones e ideas. Al fin y al cabo esto no es sino el diario de un ciudadano de a pie.

~ por Eder Barandiaran en Diciembre 16, 2007.

Escribe un comentario