Un servidor, acude con cierta regularidad a una tertulia que se emite en la televisión pública de Melilla, ‘Viento de Levante’, en la que, como ciudadano, expresa su punto de vista y parecer sobre diferentes temas ya sean políticos, sociales, culturales…
El pasado miércoles, 27 de marzo, me tocó en plató con el Viceconsejero de Control y Gestión de Servicios del Gobierno local, Francisco Villena, más conocido como ‘Cucho’.
El tema en cuestión que voy a relatar, comienza a propósito de las declaraciones de la Delegada del Gobierno de Madrid, Cristina Cifuentes, que vincula a la plataforma para detener los desahucios -PAH- con el entorno de ETA.
Por lo visto, alguien de la plataforma, apoyó una concentración o una marcha o una manifestación en apoyo a los presos terroristas o algo así y de ahí, Cifuentes, ni corta ni perezosa, pasa a criminalizar a todo el colectivo que, hasta donde yo sé, es muy grande y muy heterogéneo donde hay personas de todas las ideologías y colores políticos.
En la tertulia explico -y aquí me reafirmo- que me parece una barbaridad coger la parte por el todo y pongo de ejemplo una fotografía en la que un ex Ministro de Aznar -Eduardo Zaplana- asistió a una manifestación ultra y posó con una bandera fascista. El hecho de que este señor comulgue -que no sé si es el caso- con una ideología fascista y pose con símbolos anticonstitucionales, no implica que el PP sea un partido fascista ni anticonstitucional.
Insisto, no se puede coger la parte por el todo y mi frase es que no se puede decir que el PP sea franquista porque haya uno o dos o diez personas que lo sean.

Supongo que algo se le removió al bueno de Cucho al escucharme porque se ofendió ante el hecho de una hipotética comparación entre el franquismo y el terrorismo (comparación que no hice sino que puse un símil de cómo no se puede coger la parte por el todo y generalizar y mucho menos en cosas tan graves).
Lo graves es que Cucho le quitó hierro al franquismo, dando a entender, o, al menos, esa es la sensación que me dio a mí, de que el franquismo no fue tan malo como el terrorismo. Yo, personalmente rechazo ambas cosas, los asesinos de ETA y al asesino del dictador y su deleznable régimen, pero en fin.
El punto de discordia llega cuando el representante del Gobierno me pregunta: “Tú, ahora mismo, con tu apellido, ¿irías a una manifestación proetarra?”. “Por supuesto que no, ni con mi apellido ni con cualquier otro, pero tampoco me pondría detrás de una bandera fascista”, replicó yo.

Enlace: Viento de Levante / A partir del minuto 17
Es evidente que no ofende quién quiere, sino quien puede. Y, diga lo que diga el señor Villena, a mí no me afecta en absoluto, pero eso sí, la pregunta es, en sí, una barbaridad. ¿Con mi apellido?, ¿Qué insinúa? ¿El hecho de que sea vasco implica tener algún tipo de cercanía, nexo o afinidad con terroristas?
La verdad es que la historia hubiese quedado ahí, de no ser por la reacción de Villena. Por la tarde, mientras hago tiempo en la T4 a que salga mi avión, escribo varios tweets, de temas de lo más diversos. Uno, en concreto dice: “Hoy un miembro del Gobierno de Melilla ha insinuado una posible simpatía de mi persona con ETA por mi apellido vasco. Ese es el nivel”.
La respuesta de Villena no se hace esperar. “Mientes descaradamente, me das pena, no volveré a ir a una tertulia donde este tú”. De no haber contestado el Viceconsejero el tweet se hubiese perdido en el Time Line sin más pena que gloria. Incluso, si me apuras, podría haber contestado algo del estilo de “Sabes que no he pretendido decir algo así”, y el tema se hubiese zanjado.

Pero no, me llama mentiroso, y me insulta. Ante esos hechos, tiro por el camino de en medio. Subo el link de la tertulia y pongo el minuto para que ya no haya posibles interpretaciones y que cada cual lo interprete como quiera.
¿La respuesta? Para echarse a reír. Primero, el bueno de Cucho me acusa de manipular el vídeo -no sé cómo, porque lo único que hago es coger el link de ‘Videos a la Carta’ de Televisión Melilla y señalar en qué minuto se encuentra el tema en cuestión- y después me acusa de “dar a entender que es normal ir a una manifestación a favor de presos de ETA”. ¿Cuándo hago yo algo así? Madre mía, patético.

He vivido en Euskadi 26 años, desde que tengo uso de razón, he asistido a todas las concentraciones en repulsa de los atentados de ETA, he acudido a todas las manifestaciones contra los terroristas, me he movilizado con Gesto Por la Paz para pedir la liberación de secuestrados a manos de los asesinos como Miguel Ángel Blanco, Ortega Lara, o José María Aldaya, entre otros.
Yo, al igual que la inmensa mayoría de la sociedad vasca, me he manifestado de palabra y de hechos en contra del fascismo etarra. Hacer cualquier tipo de insinuación de cercanía al entorno terrorista de una persona por el mero hecho de ser vasco no sólo es prueba de prejuicios sino que señala un pobreza mental enorme.
Cucho ya “saltó a la fama” a nivel nacional por pasarse el Debate del Estado de la Ciudad haciendo barquitos de papel, mientras que el líder de la oposición hablaba de pobreza. Luego llegan los “ay dios mío” del Ejecutivo local y el intento de ciminalizar a los medios de comunicación por “intentar manchar la imagen de Melilla”.
Dicen que, cuando alguien señala la luna, el tonto se queda mirando el dedo. Quedan como lo que son y la culpa no es de la cámara que lo recoge.
Escrito en Cuaderno de Bitácora