Y el mundo descubrió Haití

•Enero 20, 2010 • Dejar un comentario

Es desolador ver lo que ha sucedido en este país americano. La verdad es que habría que dejar de ser humano para que no se te cayese el corazón al suelo al ver las imágenes del país devastado, los miles de muertos y la pésima situación en la que han quedado los damnificados.

Pero lo cierto es que la situación de Haití ya era desoladora mucho antes de que el día 12 un terremoto destrozase el país. Haití ya era, de ipso, el país más pobre del continente y su situación política y económica ya era desastrosa.

De hecho, el 80% de su población vive bajo el umbral de pobreza y dos tercios de ella dependen de la agricultura y pesca, que básicamente es de subsistencia. Además no es que se haya vuelto una tierra peligrosa a raíz del terremoto, ya en 1991 tuvo lugar un golpe de estado militar y desde 2004 había un destacamento de Naciones Unidas.

De la treintena de presidentes que ha tenido el país, sólo un puñado de ellos han fallecido de muerte natural…

El terrible terremoto no hace sino hundir más un país que, de hecho, ya estaba hundido.

La solidaridad mostrada por el mundo a raíz del desastre natural es admirable, y deseable. Los medios de comunicación de todo el mundo se han volcado con el país y todo el panorama internacional ha decidido arrimar el hombro.

Esperemos que no sea flor de un día, que esa ayuda, esa solidaridad y ese compromiso con el pueblo haitiano no se olvide en unas semanas cuando otras noticias vayan dejando atrás, en el tintero del olvido, la tragedia de miles y miles de personas.

 

Lo peor del amor cuando termina

•Noviembre 30, 2009 • 1 comentario

Lo peor del amor cuando termina
son las habitaciones ventiladas,
el puré de reproches con sardinas,
las golondrinas muertas en la almohada.

Lo malo del después son los despojos
que embalsaman al humo de los sueños,
los teléfonos que hablan con los ojos,
el sístole sin diástole sin dueño.

Lo más ingrato es encalar la casa,
remendar las virtudes veniales,
condenar a la hoguera los archivos.

 Lo peor del amor es cuando pasa,
cuando al punto final de los finales
no le quedan dos puntos suspensivos…

Joaquín Sabina


El billete de 100€

•Noviembre 26, 2009 • Dejar un comentario

Es agosto en una pequeña ciudad de costa, en plena temporada; cae una lluvia torrencial y hace varios días que la ciudad parece desierta.

Todos tienen deudas y viven a base de créditos. Por fortuna, llega un ruso forrado y entra en un pequeño hotel con
 encanto. Pide una habitación. Pone un billete de 100€ en la mesa del recepcionista y se va a ver las habitaciones.

El jefe del hotel agarra el billete y sale corriendo a pagar sus deudas con el carnicero.

Éste coge el billete y corre a pagar su deuda con el criador de cerdos.

A su turno éste se da prisa a pagar lo que le debe al proveedor de pienso para animales.

El del pienso coge el billete al vuelo y corre a liquidar su deuda con la prostituta a la que hace tiempo que no paga. En tiempos de crisis, hasta ella ofrece servicios a crédito.

La prostituta coge el billete y sale para el pequeño hotel donde había traído a sus clientes las últimas veces y que todavía no había pagado.

En este momento baja el ruso, que acaba de echar un vistazo a las habitaciones, dice que no le convence ninguna, coge el billete y se va  Nadie ha ganado un duro, pero ahora toda la ciudad vive sin deudas y  mira el futuro con confianza!

MORALEJA: SI EL DINERO CIRCULA SE ACABA LA CRISIS

El Alakrana libre, tras 47 días de infierno

•Noviembre 19, 2009 • Dejar un comentario

Alegría. Felicidad. No pueden ser otras las palabras que resuman la liberación, por fin, de los marineros del barco vasco.

Tras 47 días de infierno, en manos de piratas, el pesquero viaja a estas horas a hacia las Seychelles.

Me emocionaba esta mañana, hasta casi llenárseme de lágrimas los ojos, cuando escuchaba en los informativos matinales a las mujeres y familiares de los marineros liberados.

La pesadilla ya ha terminado. Bienvenidos compatriotas.

 

Una imagen simpática

•Noviembre 15, 2009 • Dejar un comentario

No es que un servidor sea muy futbolero, más bien nada futbolero, pero se tratan de unos dibujos cuando menos simpáticos que me ha hecho llegar un amigo.

 

 

 

 

El ‘follonero’ en Melilla

•Octubre 22, 2009 • 2 comentarios

Jordi Evole ha estado con Melilla y la polémica ha llegado con él…

Que cada uno valore por sí mismo…

Cinco partes:

1 / el ‘follonero’ en Melilla:

2 / el ‘follonero’ en Melilla:

3 / el ‘follonero’ en Melilla:

4 / el ‘follonero’ en Melilla:

5 / el ‘follonero’ en Melilla:

El Día de la Conquista (Y III), por Enrique Delgado

•Septiembre 20, 2009 • Dejar un comentario

Melilla, 17 de septiembre de 1496. Diario de Ramírez de Madrid

- Hemos retenido los barcos durante casi un día para desembarcar por la noche y así evitar alertas que complicasen la situación. La flota estaba en posición y rumbo, pero lejos de la visual de la costa de Melilla. El tiempo se ha mantenido bien. Las noches de poniente son siempre frías en esta época del año.

- En la hora prima del 17 iniciamos la maniobra de desembarco. Las carabelas permanecen ancladas, pero con las embarcaciones de menor calado nos aproximamos al peñón rocoso y lo rodeamos a poniente y levante. Iniciamos el desembarco y asalto a La Alafía y subimos rápidamente hasta la explanada. Pero algo resulta
extraño, no hay nadie, todo está deshabitado y abandonado. Nadie guarnece nada. ¿Es esto conquistar?. Todo está muy oscuro pero hay un penetrante olor a madera quemada. Hay mucha ceniza y escombro. Avanzamos con dificultad pero sin resistencia.  Las naves se alinean en la costa, hasta treinta.

- Hemos tomado las posiciones elevadas y encendido hogueras. La oscuridad era absoluta. Hemos creado un perímetro de defensa y asegurado las dos zonas de desembarco, que se comunican entre sí por un estrecho pasadizo. El trasiego es constante, de hombres, de materiales. Las órdenes de mando resuenan por la silenciosa
bahía. Nadie puede penetrar en el perímetro sin encontrar la muerte.

- De vez en cuando se oye algún disparo de arcabuz. Serán los centinelas disparando a las sombras. No se ve a nadie pero nos sentimos observados y de repente, entre las ruinas de las casas de La Alafía, lo descubrimos. Debía ser el único lugareño que no había abandonado la villa vieja. Con 10 mosquetes apuntándole a la
cabeza.

-¡Es sorprendente esta tierra de Berbería, nunca hay lugar en donde no haya alguien observándolo todo sin hacer comentario alguno¡. Su sonrisa y el “Salam rrumis” que nos dedicó le sirvió de seguro de vida. Con dificultad
nos explica que todos se fueron de la ciudad, que el Rey de Fes tomó gran enojo por ello y ordenó retirar
la guardia, derrumbando antes lo poco que aun seguía en pie.

-Por eso la hemos hallado vacía. Él es un anciano. Lleva viviendo entre estos muros toda su vida y no quiere abandonarlos. Dice que no tiene nada que temer, ni de nosotros ni de nadie. Que sus días estarán cumplidos si esa es la voluntad de su Dios. Lo dejamos con nosotros. Prepara un té riquísimo.

Dibujo original del relato de la Conquista de Melilla (Casa Niebla).
Dibujo original del relato de la Conquista de Melilla (Casa Niebla).

Amanecida en Melilla

- El doble desembarco ha dado resultado, pero con la amanecida, el estado de la villa vieja resulta desolador. Todo está destruido. No han querido dejarnos nada útil. No tenemos siquiera un techo donde guarecernos. Fortificamos a toda prisa los derruidos muros y los “enmaderamientos de vigas trabadas” están resultando
mucho más necesarios de lo esperado.

- Melilla está rodeada de colinas que a estas horas están llenas de gente contemplando nuestras tareas. La verdad es que contemplar los más de 30 barcos en la costa, rodeando la ciudad y los 5.000 hombres trabajando a toda
prisa, debe resultarles un espectáculo impresionante.

- La 1ª línea de defensa permanece inmóvil y sin perder de vista a la gente que nos rodea. El redoble de tambores, que aprendimos de Almanzor (la paz sea con él) comunica a los lugareños nuestra presencia y hace saltar a los pájaros de los árboles. La artillería realiza una salva de disparos que atruena todo el contorno y parece aumentar su estruendo con las colinas circundantes y de repente, ya no hay nadie mirando.

- Pedro el esforzado contable de Medina Sidonia trabaja más que nadie, está en todos los lugares, dando órdenes y organizando los trabajos. Parece que ha calculado el coste de la fortificación de Melilla en 5 millones de maravedises. Tiene prisa por dejar todo consolidado y abandonar este lugar lo más rápido posible. Ya ha
nombrado alcaide y capitán de Melilla a Gómez Suárez…

- Hemos reducido el perímetro a habitar. No poblaremos el peñón rocoso. Que tiene buenas fortificaciones,
un castillo, amurallamiento y algunas casas. Nos quedaremos en La Alafía, aunque dejaremos vigías en La Roca para mantener la vista de los movimientos del enemigo.

- En apenas una semana han llegado las tropas del Rey de Fes, pero ya tenemos la ciudad muy fortificada.
Se instalan en los contornos más cercanos y nos hostilizan grandemente. Nos provocan los primeros heridos y muertos. Nosotros por nuestra parte barremos con nuestra artillería sus avanzadas y vemos como saltan
por los aires. No pueden acercarse demasiado. Más parece que están comprobando nuestra fuerza que intentando sacarnos de aquí. Muy mermada, la pequeña tropa de los fesíes decide abandonar Melilla.

- Estamos aquí. Todo está asegurado. La ciudad parece ahora recia. Tiene víveres, municiones y tropa suficiente para aguantar cualquier intento de asalto. En el último día del mes de septiembre embarcamos con rumbo a España, para dar la noticia de la conquista de esta tierra y de nuestra hazaña y también porque le tenemos
que devolver sus naves a Colón.

Lecturas: ‘El León Africano’, de Amin Maaluf. ‘Descripción de África’, de Juan León el Africano y la de igual título de Abu Obeid El Bekri. ‘Crónicas de una fortificación’, de Joaquín Rodríguez Puget. ‘El Secretario Real Francisco Ramírez de Madrid’, de Pedro Porras Arboledas.

El Faro de Melilla / 20 de septiembre de 2009 / Enrique Delgado

El Día de la Conquista (II), por Enrique Delgado

•Septiembre 19, 2009 • Dejar un comentario

- Yo, Abu Hassan ben Urtedi N’ Melil, último alcaide de Malila reuní a los consejeros y notables de la ciudad para comunicarles la noticia de que otro grupo de “rrumis” venidos de Castilla habían recorrido la villa y hecho muchas preguntas. Entre ellos había sido reconocido al Capitán Francisco Ramírez de Madrid “el artillero”, consejero de Los Reyes Cristianos, secretario del Rey Fernando, conquistador de Cambil, Alhabar, Málaga y Salobreña.

Los “rrumis” siempre creían pasar desapercibidos vistiendo las chilabas y hablando ese pulcro árabe de la Corte de Al-Andalus, pero aquí, en Malila, en donde siempre se ha hablado la lengua amazik, la lengua de los mazikes, resultaban perfectamente reconocibles. Además, siempre resultaba curiosa la presencia de los mudos junto al que hablaba árabe y actuaba de intérprete, e intentábamos adivinar cuantos mudos aparecerían en la siguiente visita.

Sin embargo, la presencia del “artillero” entre el grupo de ojeadores hizo que cundiese el desánimo entre la población… Todos conocían cómo había conseguido la rendición de Mahomad Lentin, alcaide de los castillos gemelos de Cambil y Alhabar, llevando hasta la misma base de las murallas su artillería.

La población se ha reunido en La Alafía comentando las noticias, extendiendo los rumores y esperando una declaración. La traición del año 900 de la hégira llenó de desesperación e impaciencia a todos, desde ese momento la gente empezó a abandonar la ciudad. Nadie preparaba las defensas del puerto o reforzaba las murallas, edificadas por Abderrahman III. Todos pensaban en irse y en poner a salvo sus pertenencias.Hasta las alfombras, los muebles, los libros sagrados y el minbar de la mezquita estaban siendo trasladados a la más segura de Lal-la Zarzut, en el monte de las higueras, que parecía más fácil de defender y desde el que tendríamos siempre a la vista a los castellanos y sus gentes.El Rey de Fes no nos prometió nada. Dijo que no podía guardar de modo permanente la costa y que aun así, los cristianos podían desembarcar en cualquier lugar y tomar al asalto la ciudad. Prometió dejar un destacamento de 30 hombres. Nada de esto pareció suficiente a los pobladores de Malila, que comenzó a abandonar la ciudad, derrumbando y prendiendo fuego a sus casas antes que dejar nada en manos de los cristianos. Durante muchas semanas las hogueras y los humos eran constantes. Nosotros decidimos arruinar los adarves de los muros y todos los parapetos de defensa. Todos nos refugiamos en los aduares y montes cercanos. Volvíamos a la ciudad por el día y la abandonábamos antes de la oración del Asr (3ª de las oraciones musulmanas).

Dibujo original del relato de la Conquista deMelilla (Casa Niebla).

Dibujo original del relato de la Conquista deMelilla (Casa Niebla).


Gibraltar, 10 de septiembre de 1496. Diario de Ramírez de Madrid

- Desde hace días tenemos todo preparado. Al final ese caprichoso de Colón se ha salido con la suya. Hemos conseguido las 10 carabelas y otras muchas naves, pero a costa de que Los Reyes no financien la expedición ni se hagan cargo de la ciudad que vamos a conquistar. Por lo menos hemos conseguido retrasar su 3er viaje a Las Indias.

Allí, delante de Los Reyes tuvo el valor de decir que harían falta más barcos para la conquista de Melilla que para proseguir “el descubrimiento de Las Indias”. ¡Y lo llama descubrimiento, ese embaucador genovés, cuando todos conocen dónde le vendieron los mapas! ¿O es que acaso no pudo engañar con esos mismos mapas al Rey Juan de Portugal? Pero la Reina Isabel no fue capaz de desairarle y sólo le hizo aceptar un retraso.

El viento de levante ha parado, si tenemos suerte con una semana de poniente estaremos a la vista de la costa y desembarcadero de Melilla. Los últimos informes que tenemos de allí son buenos. Parece que han desalojado la ciudad y sólo un pequeño destacamento la guarnece. Han cometido un gran error. Si renuncian a impedir nuestro desembarco, entonces habrán perdido Melilla para siempre. De todas formas poco podrán hacer. Con una sola descarga de nuestra artillería, cualquier intención de defensa quedará desaparecida. El sarraceno que defiende aquella costa, ya no es el que nos encontramos en la frontera de Al-Andalus.

El Faro de Melilla / 19 de septiembre de 2009 / Enrique Delgado

El Día de La Conquista (I), por Enrique Delgado

•Septiembre 18, 2009 • Dejar un comentario

- Me llamo Francisco Ramírez de Ramírez de Madrid, estoy al frente de la armada que va a conquistar Melilla. Son 10 carabelas y siete naves con un tren de artillería. Las hemos cargado con 5.000 infantes, un grupo de caballería y maestros para edificar. Llevamos harina, vino, tocinos y aceite. Artillería, lanzas, ballestas, espingardas, otras armas y toda clase de munición. Cal, madera y toda clase de artesanos.

- ¡Espero que haya alguien defendiendo la ciudad, si no, sería muy aburrido!

- Hace unos pocos meses reconocimos la ciudad, todavía habíagente en ella y mucha en los alrededores. ¡Es bonita la mezquita de Melilla! Nos confundieron con mercaderes, íbamos disfrazados. Pedro, el contable
de Medina Sidonia, apunta cualquier dato que pueda ser provechoso. Mi compañero, el capitán Martín Galindo está preocupado, dice que todo está rodeado de “moros alárabes y que antes será carnicería de nuestra gente que población de cristianos”.

- Intento tranquilizarle, le recuerdo que hemos participado en las conquistas de Almería, Málaga y Granada, y que Ramiro López nos prestará su invento de “falso amurallamiento”, idea que leyó en las coplas de Jorge
Manrique.

- Se nos acercan pobladores de Malila y nos preguntan que: ¿Cuándo van a venir los castellanos? Nos hacemos los distraídos y preguntamos que dónde han oído semejante dislate. Nos cuentan que hace no mucho vino un capitán castellano (debían estarse refiriendo al chiflado de Hernando de Zafra), que prometió dinero y tierras en la antigua Al-Andalus a aquellos que decidieran entregar Malila al Rey Católico._

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¡Maldito sea ese viejo chiflado de Zafra!, es así cómo se enteraron los malilíes (melillenses), de que íbamos a venir a cumplir lo pactado en Tordesillas en 1494. Todo esto complicará las cosas. Martín Galindo ya dice que enviará un informe negativo al Rey Católico. A Pedro le da igual, él desea gloria y cuanto mayor sea la empresa, más abultada será la factura que pasará al Rey. ¡Nos va a cobrar hasta los clavos!

- Tras pasar toda la tarde reconociendo la zona de Malila, decidimos quitarnos el polvo y la suciedad en uno de los muchos baños de esta ciudad. Es una de las cosas que tiene, más bien pocas. En el hamman (baño) un
antiguo residente de Garnata (Granada), que llegó a Cazaza con Boabdil, nos cuenta cómo acabó el intento de compra de la ciudad por parte del viejo zorro de Zafra.

Todo fue descubierto Los alcaides traidores y sus familias habían dado referencia de cómo tomar la ciudad y dónde eran sus defensas más débiles. También refirieron cual era el mejor desembarcadero. Al parecer uno de los que iba con ellos se enteró de toda la maquinación y lo relató al Rey de Fes, que vino hasta Malila con una pequeña escolta y decidió expulsarlos de la ciudad, tras matar a alguno de los conjurados. Pero también se enteró de la firme decisión de los castellanos de conquistar la villa y de la poderosa flota que pensaban enviar a apoderarse de la ciudad.

Desde ese momento sus habitantes vivieron en un temor constante y todos sospechaban de todos, pues seguían creyendo que había traidores entre sus filas, pero todos daban ya la conquista como segura.

Todos estos datos y esta inspección fue de gran provecho, pero pensamos que debíamos cambiar los planes y hacer la flota más grande. Ahora había que convencer al Rey y sobre todo, a la Reina Isabel. ¿Quién podrá
convencerla de que le quite sus barcos al engreído de Colón?.

El Faro de Melilla / 18 de septiembre de 2009 / Enrique Delgado

Una frase para la inmortalidad (III)

•Septiembre 16, 2009 • Dejar un comentario

- “Todo hombre paga su grandeza con muchas pequeñeces, su victoria con muchas derrotas, su riqueza con múltiples quiebras”.
Giovanni Papini

- “Si quieres que te sigan las mujeres, ponte delante”.
Francisco de Quevedo y Villegas

- “Perdona siempre a tu enemigo. No hay nada que le enfurezca más”.
Oscar Wilde

- “Se necesitan dos años para aprender a hablar y sesenta para aprender a callar”.
Ernest Hemingway

- “No existe nada bueno ni malo; es el pensamiento humano el que lo hace aparecer todo así”.
William Shakespeare

Cementerio

- “La guerra vuelve estúpido al vencedor y rencoroso al vencido”
Friedrich Nietzche

- “Las armas se deben reservar para el último lugar, donde y cuando los otros medios no basten”.
Nicolás Maquiavelo

- “Ten tus ojos bién abiertos antes del matrimonio; y medio cerrados después de él”.
Benjamin Franklin

- “Con la moral corregimos los errores de nuestros instintos y con el amor corregimos los errores de nuestra moral”
José Ortega y Gasset